El 31 de octubre se recuperará una antigua tradición en el Conjunto Monumental de Igartza.GB ilustración

La gente mayor aún recuerda, en vísperas del Día de Todos los Santos (1 de noviembre) cuando eran niños, cómo creían que en las calles oscuras podían encontrarse con las almas. Al parecer, entre los jóvenes era habitual engañar a los vecinos de la zona, tallar una cara a un nabo o calabaza que tenían en casa y poner una vela encendida en su interior colocandolas en las calles oscuras del pueblo, confundiéndola con un fantasma o un demonio para asustar a los vecinos.

Pero en Igartza no se va a engañar.

  • Para empezar, a las 17:00 se realizará un taller de calabaza en el molino de Igartza. Los más pequeños pintarán calabacitas y tanto jóvenes como adultos tallarán calabazas para luego encenderlas con una vela.
  • Al mismo tiempo, también en el molino, los niños tendrán a su disposición un txoko para pintarse la cara. Para continuar con la celebración de Gau Beltza, se les pintará la cara como a un fantasma.
  • También el "rincón de los miedos", de manera que cada uno pueda escribir su mayor miedo en una pequeña hoja y más adelante quemarlo para quitarse el miedo de encima.
  • Tras el taller Ostadar Dantza Taldea, en el palacio de Igartza, ofrecerá un baile lleno de sorpresas.
  • Para terminar, y con el fin de recuperar energía tras el baile, se realizará una chocolatada en el molino.

INSCRIPCIÓN:

Para participar en los talleres es necesario inscribirse, para ello podéis comprar las entradas en el siguiente enlace:

PRECIO

6€ +gastos de gestión de la plataforma/ persona (niños y adultos) incluye todo: taller, pintura facial, chocolate...

Cualquier persona puede acercarse a ver el baile, estará abierto a todos los ciudadanos. Si cualquiera que no haya participado en el taller quisiera chocolate, lo tendrá por 1 €.